domingo, 15 de mayo de 2011

Todo mundo comete errores algunos son más grandes que otros pero son todos dignos de perdonar. He sido esclava de tantos tropiezos en mi vida pero gracias a esos tropiezos estoy donde estoy. Aprendí a levantarme cuando no había nadie a mi lado para darme su mano, aprendí a mantener siempre la frente en alto por más que pesaran las lágrimas que cargaban mis ojos, aprendí a disculpar, porque perdonar sólo lo hace Dios. Aprendí a aceptar mis errores & cargar con ellos toda la vida, aprendí a perder, aprendí a caer,pero por sobretodo aprendí a ser felíz con lo que soy.

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